El legado beatlesco irrumpe de nuevo y esta vez lo hace con "Across the universe", un film que muestra el amor en los 60 al estilo Hollywood. Todavía no llegó a las salas argentinas, pero Flor ya la vio en USA y al parecer le gustó bastante.
Por María Florencia Aliaga
Podrán decir cualquier cosa de este post. También de la película. Ya lo sabemos, a la gente le encanta decir cualquier cosa. Eso sí: jamás lograrán decir que yo dije que no me gustó.
Across the universe, la nueva experiencia cinematográfica musical que nos regala Hollywood, es en sí misma una bomba de color, sonido y sensaciones que puede hacerte llorar, reir y también enojar. Yo la odié y amé al mismo tiempo, pero nunca la dejé de cantar.
Su directora, Julie Taymor, resumió en una sola pieza audiovisual el sueño de muchos fanáticos de los fab four: con toda la herencia lírica de Lennon/Mc Cartney, hacer una sola historia que una todos los latidos de vida de cada personaje made in Liverpool. A esto le sumó toda la gama de colores primarios en generosa cantidad, mucha psicodelia, lo más exquisito del arte y la fotografía conceptual, carilindos jóvenes pop y originales interpretaciones de cada tema. De esos elementos se sirvió para narrar una historia de amor liberadora, con obstáculos internos y externos que superar, emplazada en los EE.UU de los 60, en pleno apogeo revolucionario- idealista.
Por María Florencia Aliaga
Podrán decir cualquier cosa de este post. También de la película. Ya lo sabemos, a la gente le encanta decir cualquier cosa. Eso sí: jamás lograrán decir que yo dije que no me gustó.
Across the universe, la nueva experiencia cinematográfica musical que nos regala Hollywood, es en sí misma una bomba de color, sonido y sensaciones que puede hacerte llorar, reir y también enojar. Yo la odié y amé al mismo tiempo, pero nunca la dejé de cantar.
Su directora, Julie Taymor, resumió en una sola pieza audiovisual el sueño de muchos fanáticos de los fab four: con toda la herencia lírica de Lennon/Mc Cartney, hacer una sola historia que una todos los latidos de vida de cada personaje made in Liverpool. A esto le sumó toda la gama de colores primarios en generosa cantidad, mucha psicodelia, lo más exquisito del arte y la fotografía conceptual, carilindos jóvenes pop y originales interpretaciones de cada tema. De esos elementos se sirvió para narrar una historia de amor liberadora, con obstáculos internos y externos que superar, emplazada en los EE.UU de los 60, en pleno apogeo revolucionario- idealista.

Oh l'amour. El universo beatle en celuloide.
Aunque la similitud en la narración, en el arte y en la obediencia impecable a los preceptos del Romanticismo con Moulin Rouge y Romeo y Julieta no se presta a subjetividades, Across the Universe cuenta con la ventaja de que lo que suenan son nada más ni menos que los Beatles. O mejor dicho, interpretaciones adaptadas y teatralmente bien logradas de su música. Y creo que en el hecho de que sus canciones permitan esa posibilidad -las de volver a nacer más allá de que los Beatles no sean sus intérpretes- radica la genialidad de mis músicos favoritos: ellos no hicieron sólo canciones, sino que lograron hacerlas trascender hasta que sus creaciones se hicieran seres independientes que esperaran ser conocidos, cantados; que tuvieran un alma, una historia, un principio, un desarrollo pero no un fin, ya que cada oyente es quien elige el destino hasta donde lleva el flujo de cada acorde, de cada palabra. Por eso y mucho más los Beatles son los Beatles y no otra cosa.
Mirá el trailer de Across the universe.
Este film nos regala un poco de esto. No ya de ellos mismos, sino sólo de su herencia musical, ideológica y sociológica. Para los fanáticos: sí, es verdad que hay partes que no nos van a gustar. Pero vale mucho más que la pena sumergirse en ese mundo caleidoscópico que sí han sabido lograr. De regalo, hay guiños en el relato que sólo permiten ser vistos por entendidos. Además, no tiene precio sentirse el mejor alumno del cine. Para todo lo demás existe Mastercard.

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