Volvió Soda Stereo. El hecho será recordado no sólo por lo emotivo o lo musical, sino además por cuestiones que exceden lo artístico, como la maquinaria tecnológica que trajo consigo.
Por José Heinz
J dice:
estoy pogueando en medio de la redacción!
S dice:
estoy solo en la oficina cantando Soda!
boludo... esa es la crónica...
Soda tocando en tu oficina...
tecnología... futuro...
lo tenía que hacer Soda.
En épocas donde conseguir un disco es un trámite que lleva poco más de dos clicks y el amor se mide en mensajes de texto, Soda Stereo hizo de su vuelta una celebración doble: la animal y la digital.
Tenía que hacerlo Soda. Son muy pocas las bandas que han conseguido mimetizarse tan bien con las tendencias –musicales, estéticas, tecnológicas– de cada época que atravesaron. Y Soda lo hizo de nuevo: lograr que alguien en el Monumental, otro en Barrio Jardín, otro en Alta Gracia, uno más en Montevideo y un quinto en la isla de Manhattan cantaran al mismo tiempo los temas de su tan comentado regreso.
Bastaba ingresar al sitio de Arnet para ver el recital en vivo. Y no es que fuese una camarita estática con el sonido ambiente. Era en vivo y directo, podía verse todo. El bajo que utilizó Zeta en Persiana Americana, dónde cayó una baqueta que tiró Charly a la marea de gente y el sombrero de Cerati a lo western para los bises. Todo. Quedó en evidencia que hubo un trabajo muy grande a cargo de la productora, que incluía importante dirección de cámara y un sonido impecable. Se veía realmente bien. Y todo sucedía en Argentina, ¿eh? Esto no era ningún festival primermundista para concientizar sobre la ecología. Atrás quedaron los tiempos en que ver algo en vivo a través de la web significaba mirar un cuadrado pequeño con imágenes fugaces que parecían secuencias intermitentes.
Si uno suma eso a las coberturas en portales de noticias y varios blogs, sentirse parte de la vuelta del trío podía significar no haberte movido de tu casa. Los cambios que atraviesa la cultura permiten este tipo de cosas. Sólo hay que saber amoldarse al presente. Si el futuro llegó hace rato, como decían Los Redondos, entonces para Soda siempre es hoy. Y lo demuestran cada vez que se les presenta la oportunidad.
Sueño stereo. Y un buen día volvieron (foto: Rollingstonela.com).

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