Aunque habían pasado apenas dos días desde su comienzo, ayer se conoció la visita musical del 2008 en Córdoba: viene Bob Dylan, difícil de superar.
Por José Heinz
Son varios los músicos -o personajes en general- que a lo largo del tiempo se los cataloga con esa idea de que "el rock no hubiera sido el mismo sin ellos". Cada uno de los que integra esa lista aportó su granito de arena para que eso que hoy llamamos música de rock avanzara por direcciones dispares. Los tiempos están cambiando, constantemente, y lo que ayer fue rock puede que mañana ya no lo sea. Las noticias sólo nos dan cuenta del hoy y algunos libros y documentales, con suerte, nos permiten habitar un mundo que imaginamos como el pasado. Un poco de todo eso representa la música de Bob Dylan.
Es que son tantas las temáticas que atravesó, tantos los artistas que influyó, que -visto en perspectiva- da la sensación de que existieron varios bob dylans. Y algo de eso hay, porque lejos estuvo de pregonar un mismo mensaje. Por el contrario, sus letras fluctuaron por cada época que atravesó, y ese espíritu inestable lo coloca más cerca de un pensador que de un trovador silvestre. La permutabilidad constante le costó seguidores, como pasa siempre, pero también lo consagró como artista.
Hay muchas cosas más para decir sobre él. Que marcó a los Beatles, que su nombre proviene del poeta galés Dylan Thomas, que también influyó la prosa de algunos escritores, que la marca dylaniana va desde Bruce Springsteen hasta los Guasones, que Sabina y Calamaro serían muy diferentes sin él. Podemos seguir un rato largo. Pero lo que vale es que el próximo 13 de marzo viene a Córdoba. Allí estará Bob Dylan, a metros de la Cañada, para demostrar que lo suyo es ese mundo que imaginamos mientras escuchamos sus canciones.
Acá les dejo dos videos. El primero es una versión en vivo de 1964 de Mr. Tambourine man (por cosas como éstas YouTube merece un monumento), canción compuesta por Dylan, pero que grabó primero The Byrds. Dylan, sin embargo, ya la interpretaba en algunos de sus recitales. Como dato curioso, en Argentina pasó algo parecido con Sólo le pido a Dios, cuando Gieco (confeso fan de Dylan) le cedió el tema a Mercedes Sosa y fue ella la que lo grabó por primera vez.
Este otro video es de la canción Lovesick, del disco Time out of mind de 1997, el primero de una trilogía que Dylan cerró con Modern Times en el 2006. Acá Bob despunta el vicio de solear un rato y con la voz mucho más cerrada que cuando era joven. Esa es otra de sus virtudes: saber adaptar su caudal vocal (y sus canciones) a los tiempos modernos.
Señores, Bob Dylan viene a Córdoba. Allí estaremos.

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